El CAT es el único número que importa al comparar créditos, y Banxico quiere hacerlo más honesto
La tasa que anuncian en el comercial casi nunca es lo que acabas pagando. Existe una cifra que sí lo dice todo, es obligatoria por ley y casi nadie la mira.

Un banco te ofrece un préstamo "al 18% anual". Otro, uno "al 22%". Parece obvio cuál conviene. Y sin embargo, el del 22% puede salirte más barato. La razón es que la tasa de interés no es el costo del crédito: es solo una parte.
Existe un número que sí incluye todo. Es obligatorio por ley, aparece en cada contrato y casi nadie lo mira.
Qué es el CAT
El Costo Anual Total es el costo completo de un crédito expresado como porcentaje anual. A diferencia de la tasa, el CAT incluye:
- La tasa de interés
- Las comisiones (apertura, anualidad, administración)
- Los gastos de investigación o avalúo
- Los seguros obligatorios asociados al crédito
Por eso el CAT siempre es mayor que la tasa anunciada. Y por eso sirve para lo que la tasa no sirve: comparar de forma justa dos ofertas de instituciones distintas.
Volviendo al ejemplo del principio: el préstamo "al 18%" puede tener una comisión de apertura del 4% y un seguro obligatorio, y terminar con un CAT del 31%. El del 22% sin comisiones puede quedarse en un CAT del 24%. El segundo es más barato, aunque su anuncio suene peor.
La regla, en una línea
Al comparar créditos, ignora la tasa y mira solo el CAT —siempre que sea el CAT sin IVA en ambos casos, o con IVA en ambos, para que la comparación sea válida.
Es la única cifra diseñada precisamente para eso.
Dónde calcularlo gratis
Banxico tiene calculadoras públicas y gratuitas, que además sirven para comprobar si lo que te dijeron cuadra:
- Calculadora de CAT para créditos y préstamos:
banxico.org.mx/CAT/ - Calculadora de CAT para tarjetas y líneas revolventes.
Si un vendedor se resiste a darte el CAT por escrito, eso ya es información: la ley obliga a mostrarlo.
La noticia: Banxico quiere apretar las reglas
Aquí está lo que hace este tema actual. El Banco de México está analizando modificar las reglas de cálculo del CAT para acabar con los llamados "costos ocultos": conceptos que hoy pueden quedar fuera del cálculo y que, en la práctica, sí pagas.
La intención es que todas las instituciones lo calculen igual, de modo que el CAT sea comparable de verdad entre una y otra. Si prospera, el efecto para el consumidor sería doble: CAT más altos en los anuncios —porque reflejarían más costos— y comparaciones más honestas.
Que un indicador suba en el papel sin que cambie el costo real es, en este caso, una buena noticia: significa que antes te estaban contando menos de lo que pagabas.
Los cinco números que debes pedir siempre
Antes de firmar cualquier crédito:
- El CAT, con o sin IVA (y que sea el mismo criterio al comparar).
- El pago mensual total, incluidos seguros.
- El monto total a pagar al final del plazo. Este asusta y por eso es el más útil.
- Las comisiones: apertura, anualidad, pago tardío, prepago.
- Si hay penalización por pagar antes. Debería no haberla; si la hay, pesa mucho.
Dónde duele más
En las tarjetas de crédito. Su CAT en México se cuenta habitualmente en decenas de puntos porcentuales, y por eso pagar solo el mínimo es una de las decisiones más caras que existen: el interés compuesto trabajando en tu contra.
También pesa en las hipotecas, donde una diferencia pequeña de CAT se multiplica por veinte años. Lo vimos al comparar Infonavit y banca: la tasa fija baja del Infonavit se explica mejor mirando el CAT que la tasa suelta.
Y una cosa que el CAT no te dice
El CAT mide el costo, no si debes pedir el crédito. Un CAT bajo en algo que no necesitas sigue siendo dinero que sale. Y con las tasas donde están —6,50% de referencia en México— el crédito no está barato para nadie.
Información general con fines divulgativos, no asesoría financiera personalizada.