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    Las remesas vuelven a subir, pero el golpe de 2025 dejó una herida que aún se nota

    México recibió 19.676 millones de dólares en el primer cuatrimestre, un 2,6% más. La cifra alivia, pero esconde un cambio de fondo en cómo y cuánto envían los migrantes.

    Por Redacción
    ·3 min de lectura
    Manos sosteniendo billetes de dólar
    Foto: rick · CC BY 2.0 vía Openverse

    México recibió 19.676 millones de dólares en remesas durante el primer cuatrimestre de 2026, un 2,6% más que un año antes. Es una buena noticia, sobre todo porque llega después de un mal año: en 2025 las remesas cayeron un 4,6%, la primera caída anual tras once años seguidos de aumentos. El dinero que los migrantes envían a casa volvió a crecer, pero conviene mirar debajo del titular.

    Por qué importa tanto este dinero

    Las remesas no son una estadística abstracta: son el sostén directo de millones de hogares mexicanos y una de las mayores fuentes de divisas del país, comparable a sectores industriales enteros. Cuando suben, hay más consumo en pueblos y ciudades que dependen de ese ingreso; cuando bajan, el efecto se siente en la mesa de muchas familias antes que en cualquier indicador macro.

    Por eso su caída en 2025 encendió alarmas, y por eso su recuperación en 2026 importa más de lo que sugiere un 2,6%.

    El cambio de fondo: menos envíos, pero más grandes

    El dato más revelador no es el total, sino su composición. En el quinto mes de 2026 el número de operaciones bajó un 1,7% —se hicieron menos envíos—, pero el monto promedio por envío subió un 5,6%, hasta unos 404 dólares. Traducido: envían menos veces, pero más dinero cada vez.

    Ese patrón suele reflejar dos cosas a la vez: un entorno más difícil para el migrante (que espaça los envíos) y, al mismo tiempo, un esfuerzo por mantener el apoyo a la familia con transferencias mayores. La foto no es de bonanza; es de resistencia.

    El factor que lo complica: el impuesto y los aranceles

    Sobre este mercado pesa un elemento nuevo. En julio de 2025, Estados Unidos anunció un impuesto del 1% a las remesas. El gobierno mexicano respondió con un programa para reembolsar a sus connacionales el monto de ese cargo, precisamente para que no se traduzca en menos dinero llegando a los hogares.

    El contexto es más amplio: los analistas esperan que la economía mexicana crezca apenas un 1,3% en 2026, y señalan la debilidad de las remesas, junto con la caída del consumo y menor inversión, como una de las causas de ese bajo desempeño. Las remesas no son solo un apoyo familiar; son un motor de la economía, y cuando tosen, el país lo nota.

    Lo que todavía no sabemos

    No está claro si la recuperación del primer cuatrimestre marcará la tendencia del año o si fue un rebote pasajero. Tampoco sabemos cuánto pesará realmente el impuesto estadounidense una vez que se asiente, ni si el programa de reembolso mexicano será suficiente. Habrá que seguir la serie mes a mes: un cuatrimestre bueno no borra un año malo.

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    Fuentes y verificación